SÓLO NOS QUEDA EL ASCO...
Platicando hoy con un amigo, descubrí en mí una realidad que sé que he estado evitando, justamente por el asco que me produce y eso es darme cuenta de que en muchas cosas la generación que me rodea me asquea y me llena de rabia y frustración... Pertenecer a esta generación de indiferencia, falta de metas valiosas, de valores y fe. La indiferencia es un problema crónico en nuestra sociedad que se manifiesta en todas las esferas de la vida, es triste ver como ya nada o casi nada mueve ni las ganas, ni las manos y no se diga la acción de las personas...todo pasa...tarde o temprano...el tiempo todo calma, la tempestad y la calma... Vivimos en un mundo tan sumergido por el presente que no nos detenemos a pensar en el pasado sin saber que el pasado es lo único que nos da la pauta para un mañana...sin un atrás no hay un delante...y nos comemos como bestias famélicas este único mundo, el cual es tan hermoso y dadivoso que nos soporta con todas nuestras fallas, degeneración y gusto por sumergir...