Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2012

Anne

Imagen
     Siempre me han llamado la atención los epitafios, me preguntó qué dirá el mío cuando yo ya no esté aquí. Creo que para mí sería una labor titánica el decidir qué palabras poner, algo que me definiera y englobara, para que de alguna manera dejara una huella de lo que fui en este mundo. Un testimonio escrito en unas cuantas palabras. Así pensando en eso, hoy pensé en ti. ¿Qué pondría en el tuyo? Ese que nunca tuviste. Te encontré un fin de año. Estabas en una esquina inquieta y llorona, perdida, miedosa. Pasaron unos chicos y te levantaron, al final sólo te volvieron a dejar en el mismo sitio donde te encontré. Caminé hacia ti y te vi. Eras perfecta. Tenías esos ojos que no he visto jamás en otro de tu especie, como si de inmediato  me hubieras re-conocido. Te levanté y te metí a la casa, sabiendo de antemano que sería un rotundo no. Te envolví en una cobija y te dejé comer y me fui. Así pasaste a vivir los años más plenos de mi vida. Los compartiste y ta...

Ellos

Se sienta frente al espejo, se mira se vuelve a mirar. Se pierde en sus líneas, en sus ojos grandes, en su cuello largo y en su boca viva. Se ve y aún así no se reconoce. Se vuelve a ver. ¿Dónde están eso otros dentro de ella? ¿Dónde está eso que dicen vive en ella? ¿Esos que todos ven y ella ni conoce? ¿Dónde? Se ve así desnuda frente al espejo de alma y de cuerpo y no los halla. ¿Se habrán perdido en algún lugar? ¿Estarán aún en ella? ¿Alguna vez los tuvo? ¿Por qué pareciera que todos los ven? ¿Cuándo los conocieron? Se pregunta todo el tiempo. Pero no contesta jamás las preguntas. Quisiera encontrarlos para conocerlos, para matarlos. Para que al final sólo quedara ella. Para que nadie los buscará después. Nunca. Muertos ya, nadie los recordaría. ¿Qué fue primero ellos o ella? ¿Son ellos lo real y ella lo imaginario? ¿A quién aman los otros? ¿Es ella lo que buscan al final del camino o son ellos y su idea? ¿Son ellos la magia de ella? ¿Se alimentan de ella mientras la ma...

Caminando

Se camina con los ojos cerrados, esperando que el instinto nos guíe y no nos haga caer otra vez. Se camina con las piernas cansadas esperando que nos lleven a lugares seguros y frescos que no nos hagan caer otra vez. Se pisa con lentitud y miedo esperando siempre no caer en el molesto barro que no deja avanzar y se pega a la piel. Se toca la tierra para ver si la reconocen las palmas heridas, esperando en el fondo no reconocer jamás la tierra tocada...tocar nuevos mares y desiertos.  Se camina esperando no regresar al mismo camino errático y sin final. Se camina con la vista baja y la mano en el lado izquierdo del pecho. Se camina con los oídos cerrados y la lengua amarrada. Se camina, siempre se camina. ¿Hacia dónde se camina? Hacia ningún lado, pero se camina. Un día después de tanto andar, uno deja de caminar. Los ojos se abren por primera vez, se obligan a ver. Las piernas se desatan y corren sin temer, el barro se cae seco ya, la tierra nueva y fresca se cuela por cad...