La Vocación
Qué nos ata a nuestros sueños?
Qué nos ata a nuestras necedades?
Qué nos motiva a levantarnos todos los días y repetir la misma cotidianidad?
Cuándo decidimos que no queremos seguir el mismo camino?
Cuándo decidimos que es tiempo de parar?
Cuándo empezamps a odiar nuestro trabajo?
En qué momento se nos agota la motivación?
En qué momento dejamos de ser empáticos con los demás?
En qué momento nos vale madre todo y todos?
Por qué no podemos decir "no"?
Por qué repetimos los mismos patrones jodidos?
Por qué vivimos en una sociedad pasivo-agresiva?
Cuál es la solución al problema de la salud pública?
Cuál es la receta para no perder el amor a la medicina?
Cuál es tu razón para seguir haciendo medicina?
Todas estas preguntas se repiten una y otra vez en mi mente. Después de pensarlas me quedo constantemente agotada viendo que no tengo una solución. Las preguntas se multiplican, se entrelazan, se asfixian las unas con las otras, dejando a mi vocación marchita y agotada.
En qué momento se me murió la vocación?
Quién la mató?
Les aseguro que no fui yo...Yo la defendí. En un país y en otro. En otro idioma, con otra cultura, en otros estándares.
Pero ahora queda poco de ella...
Queda la monotonía, la burocracia, el sueldo a mes, la vida adulta, las respuestas sin corazón, las groserías, el "no tengo tiempo", las quejas, la falta de amor a los que se hace, la rutina, el monkey work.
Somos autómatas. Máquinas disfrazadas de personas. Protectores de las vidas ajenas a costo de la nuestra.
Comentarios
Publicar un comentario