HERE COMES THE SUN...

Este año que se va se lleva verdaderamente hechos que marcaron mi vida de una manera que uno no se percata hasta que días como hoy, que me recuerdan que ha terminado una de las muchas etapas que nos gusta manejar, por esa idea romántica de terminar y empezar todo una y otra vez, esperando que el comienzo superé al pasado que dejamos atrás y nos llene de más felicidad, que nos de la oportunidad de que cumplamos los sueños que no hemos conseguido y que nos ayude a creer una vez más en que todo puede ser mejor.

Este año que terminó fue toda una montaña rusa. El comienzo del mismo fue bastante caótico y por demás triste, con muchos asunto inconclusos, lágrimas y una relación terminada que me dejó más vacía que nunca, desgastada hasta la más recóndita parte de mi ser y por que no...con el corazón y el alma hechas añicos. Cual rompecabezas, me inventé una idea para pasar los meses que siguieron, realmente complicados pues ese mundo maravilloso del cual fui protagonista por más de dos años un día desapareció y arrasó con todo a su paso. No había un camino que seguir, no había un mañana, ni un nosotros, ese futuro que nunca creí llegar a idealizar se me escapaba entre las manos y las palabras, entre silencios y puertas cerradas, entre llanto y separación, entre amor y odio, justicia y venganza, arrepentimiento y orgullo. Ese círculo que aún duele y pesa cada vez toma una forma más pequeña y sana lentamente sus heridas, para dejar sólo los buenos recuerdos en la memoria, recordándome así que todo termina y también comienza.

La segunda mitad del año mejoró bastante, el estudio, los libros, los nuevos amigos y el no poderse quedar en el fondo porque la misma vida nos lo impide por su vertiginosa naturaleza me obligaron a sacarme de donde estaba y luchar por algo que tanto trabajo me había costado. Ya no era sólo el sueño o el deseo de serlo, lo sería y comenzaba a cimentar un camino pesado, pero que siempre vale la pena. Cosechando el esfuerzo en muchas áreas durante casi dos años. El cambio de casa por tres ocasiones me dieron un panorama muy general de lo que entonces no me había percatado que era mi nueva realidad, de ser una trotamundos, regresé a convertirme en la hija pródiga que retorna a la casa con una idea de individualidad bastante alejada a la que anteriormente manejaba. Adaptarse o morir. Sobrevivo al cambio y me pido un poco de paciencia y tolerancia a reacostumbrarme a vivir en una familia. Mi familia.

Como siempre me pasan las mejores cosas de mi vida al final de año. Este por fortuna hizo lo suyo, superando, mejorando, perdonando, retomando, amando, extrañando, realizando y aceptando, encontrando y viendo que ya viene el sol. Por alguna razón estoy emocionada, lo cual pocas veces me pasa pues soy una amargada de lo peor y no me gusta hacerme muchas ideas sobre los comienzos, pero por alguna razón, siento que este año en especial…será bueno…muy bueno. Espero escribir en un año y ver que tenía razón. Y si no me reiré mucho de mi ingenuidad. Ahora otra vez comamos uvas mientras hacemos nuevamente esa lista que casi nunca tomamos en cuenta hasta 3 días antes de hacer la nueva.

Disfrutemos, vivamos, no tengamos miedo a amar, que nos rompan la madre por volverlo a hacer, curarnos y volver a saltar. Rompamos esquemas y a nosotros mismos, cambiemos, reestructuremos, adaptémonos y recordemos lo afortunados que somos sólo por el hecho de despertar un día más y estar en este viaje corto pero maravilloso que llamamos vida.

Comentarios

  1. ¡es un año excelente! ¡muy bueno!
    nada de miedos y siempre adelante, a la aventura porque vale mucho la pena.
    ¡te quiero chiquilla!

    ResponderEliminar
  2. Es curioso cómo ambas nos encontramos en el mismo balancín, sólo que tú arriba, yo unos centímetros más abajo... Espero enamorarme de la vida como te has enamorado tú... Espero que pronto dejen de ser crushes o la relación amor- odio que tenemos de porvida esta existencia y una servidora. Te amo para siempre!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doble J

Futuro